Parquet Ramón Samper
PARQUET FLOTANTE

La tarima flotante es un material que viene terminado de fábrica, por lo que su instalación es muy cómoda, ya que se evita la producción de polvo, olores y obras.
Es un pavimento de madera generalmente formado por tres capas, pegadas entre si normalmente con adhesivos de urea formol.
- Capa superior: noble o de uso, constituida por un mosaico de tablas normalmente de 4mm de espesor, fabricándose de diferentes maderas como Roble, Haya, Jatoba, Merbau, Iroko, etc.
- Capa intermedia o persiana: formada por un enlistonado en madera de conífera, a veces sustituida por tableros de contrachapados.
- Capa base o soporte: de madera de conífera, en la que queda en contacto con el soporte instalado.
Las piezas van machihembradas y se unen entre sí. Entre el soporte y el parquet lleva una espuma de polietileno que soporta aislamiento térmico y acústico.
Es un sistema de colocación en el que el pavimento trabaja como una alfombra de madera
- • Resistencia al desgaste y deterioro; la luz solar no come su color original y resulta difícil de arañar.
- • Alto nivel de absorción y aislamiento de ruidos, superior al resto de tipos de suelos.
- • Buena tolerancia a los cambios de temperatura.
- • Sobresale por su firmeza, es muy adecuado para suelos de zonas con mucho tránsito.
- • Mantenimiento sencillo.
- • Instalación fácil. Muy apropiado en rehabilitaciones o para colocar sobre pavimentos existentes, aunque es fundamental que para ello la superficie sobre la que se instalará sea muy plana.
- • Rapidez de colocación: se monta en tres días a lo sumo y sin necesidad de que los propietarios abandonen la vivienda, frente a los 15-20 días que requiere la tarima de madera para su colocación y secado.